
Magia, magia, magia…
Magia de Oriente
Magia de su boca llena de trucos que enamoran hasta cuando muero
Magia de entre tus piernas que hechizan a mis manos y hacen magia, magia y más magia
Magia de tus manos que preguntan debajo de mi falda y se quedan a vivir
Magia de las estrellas y huracanes que nacen de nuestros besos
Magia del vino que aparece en mi boca, del caramelo caliente que derrite su lengua y después saboreo
Magia de quitarme la tristeza, la rabia y también las medias
Magia de mañanas con sabor a nada y otras con sabor a nata
Magia de dejarnos la piel aquí, allí y en cada sitio donde nos sentimos más vivos que cuando nacimos
Magia de sus rizos, de su olor y de su voz
Magia de quererlo hasta cuando me remata su falta y me hiere
Magia de amarlo con los ojos recién abiertos y recién cerrados
Magia de sueños, de cuentos con planos de palacios
Magia de un príncipe sin caballo pero con guitarra
Magia de adorarlo entre líneas, callada o con argumentos, entre cafés, entre sábanas, vestida, desnuda, disfrazada de vida o disfrazada de muerte
Magia de un paréntesis de silencios con manchas de desesperación
Magia de salvarnos antes de quedarnos sin vida en el borde del camino
Magia de las cosas que hemos recuperado, así como por arte de magia
Magia de este columpio sin niños que algún día llegarán
Magia de dejar atrás un puñado de trenes sin ningún destino
Magia de pasar con mi tren mágico y decirte, ¿te vienes?
Magia del vino que aparece en mi boca, del caramelo caliente que derrite su lengua y después saboreo
Magia de quitarme la tristeza, la rabia y también las medias
Magia de mañanas con sabor a nada y otras con sabor a nata
Magia de dejarnos la piel aquí, allí y en cada sitio donde nos sentimos más vivos que cuando nacimos
Magia de sus rizos, de su olor y de su voz
Magia de quererlo hasta cuando me remata su falta y me hiere
Magia de amarlo con los ojos recién abiertos y recién cerrados
Magia de sueños, de cuentos con planos de palacios
Magia de un príncipe sin caballo pero con guitarra
Magia de adorarlo entre líneas, callada o con argumentos, entre cafés, entre sábanas, vestida, desnuda, disfrazada de vida o disfrazada de muerte
Magia de un paréntesis de silencios con manchas de desesperación
Magia de salvarnos antes de quedarnos sin vida en el borde del camino
Magia de las cosas que hemos recuperado, así como por arte de magia
Magia de este columpio sin niños que algún día llegarán
Magia de dejar atrás un puñado de trenes sin ningún destino
Magia de pasar con mi tren mágico y decirte, ¿te vienes?
Prometo que tengo mucha magia para ti…

No hay comentarios:
Publicar un comentario